
Graciela: “San José Obrero es un barrio sin veredas y sin proyectos culturales”
“No podemos andar con cochecitos por la calle porque no hay veredas. Los barrios también son parte de Venado Tuerto y necesitamos atención. La cultura se perdió, pero los chicos siguen esperando.”
En diálogo con La Vereda, Juan Médica, movilero, y Javier Nieva, conductor en estudio, entrevistaron a Graciela, vecina del barrio San José Obrero, quien describió la situación que atraviesan los vecinos.
La vecina del barrio San José Obrero denunció en La Vereda el abandono de las calles, la falta de veredas y la ausencia de gestión vecinal. También reclamó por la pérdida de espacios culturales que antes contenían a los jóvenes del barrio.

En diálogo con La Vereda, Graciela, vecina del barrio San José Obrero, describió la situación que atraviesan los vecinos: “En realidad tenemos dos barrios en uno. La parte más cercana a Brown está mejor, pero hacia Piacenza y Dimmer, los problemas son graves: cunetas llenas de agua, calles rotas y focos infecciosos”.
La vecina señaló que muchas familias deben caminar por la calle porque no existen veredas en buen estado. “Una vecina me dijo: este es un barrio sin vereda. Las mujeres con cochecitos tienen que andar por la calle. Es un riesgo enorme”, relató.
También denunció la falta de gestión de la presidenta vecinal: “Le pedí reuniones varias veces y nunca las concretó. Me dijo que los reclamos los haga en privado o en Hacienda. Pero un presidente vecinal tiene que recorrer el barrio y resolver, no mandar a un trámite que queda en un cajón”.

Graciela enumeró otras problemáticas: carteles de calles rotos, baldíos convertidos en basurales, inundaciones frecuentes y ausencia de inspectores municipales. “Los barrios no son prioridad de esta gestión. Todo se concentra en el centro y la plaza, pero nosotros también pagamos impuestos”, afirmó.
En la segunda parte de la entrevista, la vecina recordó el rol cultural que tuvo el barrio: “San José Obrero tenía comparsas, teatro, películas, talleres de danza y deporte. Llegamos a tener 40 chicos trabajando en proyectos culturales. Eso los sacaba de la calle y los contenía. Hoy los jóvenes me preguntan cuándo vamos a volver a hacer teatro. La cultura desapareció, pero el capital humano sigue estando”.
Graciela insistió en la necesidad de recuperar esos espacios: “Cada barrio debería tener su propio centro cultural. No es mucho trabajo, es decisión y gestión política. Los chicos están dispuestos, solo falta convocarlos”.
El cierre fue un llamado a la acción: “Los barrios también son parte de Venado Tuerto. No podemos dejar pasar todo esto. Los vecinos tenemos que reclamar y hacernos escuchar. No pueden después decir que no saben, porque tienen que saber qué pasa en toda la ciudad, no solo en el centro”.
