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Un pibe olvidado en barrio Godoy

Por José Maggi / Lo rescataron de una casilla donde estaba secuestrado

El chico de 15 años fue además torturado y se investiga si el caso se relaciona con el narcomenudeo. Vulnerabilidad extrema

En este lugar lo encontraron y hay tres sospechosos detenidosEn este lugar lo encontraron y hay tres sospechosos detenidos

La historia de un pibe de 15 años, cuya vida aparece signada por la falta de contención y educación, así como por alguna adicción, quedo expuesta brutalmente en las últimas horas cuando la policía lo rescató dentro de una casilla donde estuvo secuestrado y torturado durante al menos tres días. Los agentes llegaron tras un llamado que daba cuenta de la situación, hasta una casilla de chapa de Larralde y bulevar Segui, en barrio Godoy, donde hallaron al joven atado con una soga y quemado en varias partes de su cuerpo con "plástico caliente". El trasfondo del hecho podría ser que el joven tenia que reponer un faltante de droga que debía vender para quienes lo torturaron. Hay tres ahora detenidos por el brutal hecho de maltrato. “Ingresó compensado hemodinámicamente, con algunas lesiones viejas y nuevas que según él fueron infringidas por sus captores. Las lesiones son superficiales, un hematoma en la cara, ninguna lesión es de jerarquía. El chico fue traído por la policía y después se acercó la mamá”, contó a los medios Eduardo Casim, director del Hospital de Niños Víctor J Vilela.

De acuerdo a las fuentes policiales, el hecho fue alertado por un llamado al 911, que daba aviso que en la vivienda ubicada en Larralde y Boulevard Segui había un chico secuestrado. Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron al adolescente, atado, golpeado y con signos de haber sido quemado con cigarrillos y tal vez agua o aceite caliente. El adolescente fue trasladado al Hospital Víctor J. Vilela, donde permanece internado, fuera de peligro, aunque en estado de shock.

Según la información trascendida, hacía tres días que el adolescente permanecía cautivo y se investiga si el hecho está vinculado al narcomenudeo. "El menor estuvo tres días cautivo, golpeado y maniatado. Presentaba quemaduras en sus manos y el pecho. Ahora fue trasladado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela para que reciba la atención y contención que necesita", dijo el comisario Diego Santamaría.

En el lugar, la policía detuvo a tres hombres, señalados como los captores, identificados como Manuel G. de 23 años, Uriel P., de 18 y Máximo C. , de 20. Además, en el operativo, realizado por la Policía de Acción Táctica, el Comando Radioeléctrico y la Motorizada, secuestraron dos motos con pedido de captura, y un revólver calibre 22.

La subdirectora del Hospital Vilela, Silvia Giorgi, detalló que el adolescente fue ingresado por la policía al nosocomio en horas de la noche. "Llegó caminando, consciente, con lesiones en piel, superficiales, que se podrían corresponder con quemaduras. Además, tenía algunas hematomas que se corresponden con los golpes que él refiere".

Giorgi detalló que está siendo abordado por un equipo interdisciplinario, en el que también intervienen psicólogos y psiquiatras, dado lo traumático del hecho para la víctima, trabajadores sociales y abogados.

La médica insistió en que se tratan de lesiones superficiales y que el joven tiene un buen estado general de salud, más allá de las lesiones. "Lo que él refirió es que fue secuestrado y que sus captores le inflingieron esas lesiones",

En el miso sentido se expresó el director del Vilela, Eduardo Casim que explicó que "según referencias del mismo menor, eran lesiones por quemaduras causadas por sus captores, quienes le arrojaron un líquido caliente sobre la piel. Las lastimaduras están entre el cuello y el tronco, también tenía signos de golpes menores que se están estudiando”, describió Casim en declaraciones a LT8.

El médico reveló que el chico "tiene una historia de vida durísima, es conocido por (la secretaría de Derechos de) Niñez de años, no está escolarizado hace muchísimo tiempo, vivía prácticamente en la calle y subsistía como podía. Desde el viernes que la madre no sabía dónde estaba”, señaló y advirtió: “La situación es comprometida no solo desde el punto de vista médico, sino personal porque estuvo retenido aparentemente por gente relacionada con la venta de estupefacientes”.

“No es un paciente que se pueda reinsertar en el barrio con facilidad, tienen que actuar distintos entes del Estado para proteger al chico”, llamó la atención.

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