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Brasil: Lula se mueve al ritmo del carnaval

Por Darío Pignotti - La escuela de samba Académicos de Nitéroim estará dedicada a exaltar la figura del presidente brasileño. (AFP -)

Brasil: Lula se mueve al ritmo del carnaval

Por Darío Pignotti - La escuela de samba Académicos de Nitéroim estará dedicada a exaltar la figura del presidente brasileño. (AFP -)

Desde Brasilia 

En campaña, visitó los festejos de Bahía y Recife y este domingo desembarca en Río de Janeiro

La vida del presidente de Brasil será recreada por una agrupación que abrirá el tradicional desfile en el sambódromo de Río de Janeiro.

Lula da Silva en modo Carnaval inició su marcha hacia las elecciones. Pasó el fin de semana saludando al público reunido en los festejos realizados en las avenidas y playas de Salvador de Bahia y Recife, las dos grandes capitales del nordeste, la región donde suele obtener holgadas victorias, como ocurrió en las presidenciales de 2022.

En Recife asistió al tradicional desfile de la agrupación Gallo de la Madrugada, que suele movilizar unos dos millones de personas con disfraces irreverentes y muñecos alegóricos con las imágenes del propio Lula y Donald Trump.

El jefe de Estado desembarca este domingo en Rio de Janeiro, un estado controlado por los aliados de Jair Bolsonaro, en cuya capital tendrán lugar los desfiles más aguardados del país en el Sambódromo Marques de Sapucaí.

A las veintidós horas, como ocurre cada año, las tribunas recibirán estruendosamente el comienzo del que en Brasil es llamado, y con razón, como “mayor espectáculo a cielo abierto del mundo”.

A partir de ese instante irrumpirán en la pasarela carioca las carrozas con muñecos, banderas y disfraces a través de los cuales será recreada la biografía de Luiz Inácio Lula da Silva: el chico nordestino, pobre, llegado a San Pablo en los años cincuenta, devenido en el sindicalista que le plantó cara a la dictadura en los setenta hasta que, tres décadas más tarde, en 2002, fuera electo presidente de la República. Reelecto en 2006 y 2022, siempre representando al Partido de los Trabajadores, del cual es fundador.

Aunque la agrupación Académicos de Niteroi, que será la que abrirá los desfiles de este domingo en Rio, se guardó algunas informaciones sobre su espectáculo, se espera que un muñeco de cerca de veinte metros de altura, con la imagen del mandatario, sea recorra el avenida de 700 metros de largo y 13 de ancho.

Académicos de Niteroi también recordará su prisión ilegal en 2018, que le impidió disputar las elecciones de aquel año, cuando todas las encuestas lo daban como amplio favorito. Gracias a aquella proscripción del ex tornero petista, Jair Bolsonaro, venció esos comicios.

A propósito, Bolsonaro también estará en el desfile. Será interpretado por Marcelo Adnet, el actor que años atrás tuvo la osadía de caricaturizar al por entonces colérico jefe de Estado, siendo víctima de amenazas.

Bad Bunny

Es probable que el desfile sobre Lula, el primero de la noche, lidere las mediciones de audiencia aportando un dato auspicioso en una carrera de largo aliento, que terminará en los comicios presidenciales del 4 de octubre, y el seguro ballotage del 25 de ese mes.

La última encuesta de la agencia Quaest, publicada el miércoles, ubicó al veterano líder de centroizquierda como el favorito, con una ventaja de 5 puntos, 43 contra 38 por ciento, sobre su principal rival, el hijo de Jair Bolsonaro, el senador Flavio Bolsonaro, precandidato de la extrema derecha.

Esa corriente política, hegemonizada culturalmente por militares, policías y sectas evangélicas , se ha mostrado poco afecta al carnaval, al cual ven con desprecio. En ese rechazo , alimentado por una fobia hacia las costumbres y las religiones de matriz africana (las tildan de satánicas), hay un nada disimulado racismo.

El posible alto rating del desfile de la agrupación Académicos de Niteroi, con su enredo sobre el actual mandatario, podrá crecer en caso de confirmarse la presencia en los camarotes VIP del Sambódromo, del portorrigueño Bad Bunny, una semana después romper lanzas con Trump en el medio tiempo del Sperbowl.

Si nos fijamos bien, hay algunas similitudes entre el Carnaval y el Superbowl, dos espectáculos de inmensa repercusión mediática donde se disputan combates políticos y culturales.

Y este año esos paralelos parecen ser más claros. En San Francisco Bad Bunny, hijo de portorriqueños humildes, se tornó poco menos un héroe latinoamericano al desafiar, con su música, a un Trump rechoncho, monroiano.

En el desfile de este domingo, el personaje Lula, hijo de Doña Lindú, una mujer analfabeta del interior de Pernambuco, será recreado en su pelea histórica contra los poderosos.

Habrá foto de Lula, a quien le fue reservado otro camarote en el Sambódromo, junto al cantante portorriqueño, que vendió todas las entradas para sus shows de esta semana en Brasil en menos de 5 minutos?. El valiente Benito Matinez Ocasi, elogiará a Lula y lo contrastará con el presidente estadounidense?.

Carnaval y Política

Fiesta pagana, negocio millonario y pasión nacional: el Carnaval es un fenómeno en el cual se retrata la idiosincrasia de una nación multicultural, históricamente castigada por la exclusión social y la violencia estatal.

Cada Carnaval tiene su impronta, porque las fiestas, sea en el Sambódromo, sea en las playas, están atravesadas por las coyunturas políticas. Sea ésta las elecciones presidenciales de 2026 o el golpe que derrocó a Dilma Rousseff en 2016.

Así cada edición puede ser recordada por los vientos políticos del momento.

En 2006 la agrupación campeona del Carnaval presentó un enredo sobre la integración latinoamericana, recordada por una gigantesca imagen de Simón Bolívar, sobre una de las carrozas de la Escola do Samba, Vila Isabel, una de las más tradicionales de Rio con varios títulos conquistados.

El espectáculo fue financiado por la petrolera estatal PDVSA, la que en aquellos años, bajo los gobiernos de Lula y Hugo Chávez, realizaba tratativas con la brasileña Petrobras, para construir una refinería en Pernambuco, llamada Abreu e Lima, en memoria de un militar brasileño que luchó junto a Bolívar.

En cambio la Escola do Samba Académicos de Salgueiro, hizo una exaltación de la represión en las favelas presentando un espectáculo con menciones al Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar de Rio.

Fue en el desfile de 2011, coincidiendo con el clima de opinión favorable a la guerra sucia de las fuerzas de seguridad contra las comunidades pobres, donde las víctimas son en su mayoría jóvenes afrodescendientes. Un dato: tanto Jair Bolsonaro como su hijo y pre candidato Flavio, que es senador por Rio, son defensores de esos crímenes y mantienen conocidos vínculos con la policía y posibles relaciones con paramilitares.

Democracia

El desfile de esta noche alusivo al presidente que buscará su cuarto mandato en las elecciones de fin de año tendrá como tema musical un samba en el que se incluye el eslogan “Olé, olé , olá , Lula, Lula” , que ya está siendo coreado en los actos del PT , aclimatando a la militancia para una campaña que será una “guerra” según palabras del propio pre candidato a la reelección.

En el samba también se celebra que ahora en Brasil hay harta comida en la “mesa del trabajador” .

Además se destaca el compromiso del actual mandatario en defender la “soberanía” y no conceder la “amnistía” demandada por el bolsonarismo.

Aquí conviene detenerse: porque este desfile de unos 50 minutos, es el campanazo de largada para un año electoral, donde se librará una pelea de fondo entre la continuidad democrática y la restauración autoritaria.

Lula se medirá posiblemente con Flavio Bolsonaro, quien en caso de vencer prometió que su primera medida de gobierno será indultar a su padre, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

Si Lula es derrotado, Jair Messias Bolsonaro, detenido en la cárcel de de Brasilia, recuperará la libertad y retomará el control absoluto del poder, para profundizar la experiencia proto fascista de su primer mandato. Con la amenaza latente de implantar un régimen similar a la dictadura de la cual es un excégeta.

Riesgos

Ni Lula ni sus ministros se sumarán al desfile advertidos de que se expondrían a sanciones del Tribunal Superior Electoral, donde la semana pasada fueron rechazadas diversas acciones promovidas por fuerzas conservadoras para impedir el desfile de Académicos de Niteroi.

Esa corte será presidida a partir de agosto, dos meses antes de la votación, por los jueces Cassio Nunes Marques y el pastor evangélico André Mendonça, ambos nombrados por Bolsonaro.

En el Palacio del Planalto, sede de la Presidencia, se teme que estos magistrados hagan lugar a futuras acciones contra la candidatura de Lula alegando que este desfile fue campaña proselitista encubierta, antes del inicio de publicidad permitida.

Apoteosis

Después de recorrer los setecientos metros de la avenida del Marqués de Sapucai la agrupación lulista finalizará su presentación en el arco de la Apoteósis, ubicado en el extremo del Sambódromo, donde vehículos y bailarines se dispersa. Allí harán la primera evaluación de la presentación sobre la cual se pronunciarán los jurados el miércoles al finalizar el Carnaval.

Si se acepta una comparación con el fútbol, en el mundo de las Escolas do Samba hay un grupo de agrupaciones más selecto, con varios títulos ganados comparables a grandes clubes como Flamengo y Corinthians, y otras de menos trayectoria, que es el caso de Académicos de Niteroi, en la cual muy pocos ven chances de ser la campeona en 2026.

Esta agrupación sólo llegó al Grupo Especial, equivalente a la Primera A, este año, y su primera meta será no descender a la segunda división.

Para Lula el puntaje de esta modesta agrupación es algo que lo tiene sin cuidado. Su prioridad será sondear como será recibido el show y pulsar la reacción de la opinión pública. La verdadera Apoteosis del actual presidente no está en el Sambódromo, sino en los comicios de octubre.

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