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El juego de Boca sigue sin aparecer

Por Juan José Panno - Las emociones escasearon en el partido en la Bombonera. (JULIO MARTIN MANCINI)

El juego de Boca sigue sin aparecer

Por Juan José Panno - Las emociones escasearon en el partido en la Bombonera. (JULIO MARTIN MANCINI)

El plantel ofreció otra imagen deslucida ante Platense como local

Los jugadores y el entrenador se fueron silbados de la cancha, luego de otro desempeño que no tuvo nada de positivo. El viernes recibe a Racing por la sexta fecha.

A una semana de la derrota contra Vélez en Liniers, Boca sufrió una nueva frustración al empatar en cero con Platense. El equipo que dirige el cada vez más cuestionado Claudio Ubeda jugó, llamativamente, mal. Llegó poco, casi no exigió al arquero rival y anotó en rojo un remate en el palo derecho de Marchesín.

Varias cosas llamaron la atención en el partido sin goles ni emociones disputado en la Bombonera:

1) La voluntad de Platense para demostrar que no le pesaba para nada el escenario. Tuvo mucha predisposición a disputar la pelota en la mitad de cancha, y presionar en los tres cuartos. Con un poco más de peso ofensivo (anduvieron flojitos los de arriba Gauto y Heredia) pudo haberse quedado con la victoria. Cumplieron buenas actuaciones el arquero Borgogno y los cuatro del fondo, especialmente Vázquez y Saborido, que tuvo buenas apariciones cuando fue al ataque.

2) Las bajas actuaciones individuales de Boca. Paredes debe haber jugado su peor partido de esta nueva etapa en el club; Ascacibar perdió muchas pelotas y jamás llegó a posiciones ofensivas, que era lo que se esperaba de él; Barinaga y su reemplazante Weigandt compitieron en el rubro errores no forzados; Alarcón empezó bien, pero se fue desdibujando, el paraguayo Romero no aportó nada, Merentiel estuvo varios puntos por debajo de su nivel, y su reemplazante Cavani tampoco estuvo acertado en sus pocas intervenciones. Curiosamente, el mejor en el primer tiempo fue el jugador que más resisten los hinchas: Janson.

3) Las pocas llegadas. En 90 minutos Boca forzó un solo córner, no mostró urgencias para ir a buscar la victoria ni siquiera en los minutos finales, y su mejor llegada fue producto de un error defensivo de Amarfil que no supo capitalizar Janson, porque demoró el remate. Tuvo una clarita Merentiel tras un centro de Blanco, pero increíblemente no pudo controlar la pelota que se le fue larguísima, y tuvo otra el pibe Gelini, reemplazante de Romero, cuando cabeceó mal al arco vacío un centro de Blanco, que terminó siendo el mejor de su equipo. Platense tampoco llegó demasiado (lo mejor fue un remate de Saborido que tras un roce en Barinaga dio en el palo de Marchesin que quedó de rodillas implorando un milagro), pero siempre insinuó mucho.

4) Las lesiones que siguen encadenándose en Boca. Paredes pidió el cambio por una molestia en un tobillo, y dijo que ya venía sintiéndose incómodo por ello. ¿Su decepcionante actuación está vinculada con eso? Puede ser, sino no se entiende bien qué le pasa. Ascacibar también terminó agarrándose el posterior sobre el final del partido. Y los que vuelven de lesiones, como Merentiel, no parecen del todo recuperados futbolísticamente.

En el comienzo y al final en la Bombonera, la mayor parte de los silbidos tuvieron como destinatario a Claudio Ubeda. Los jugadores (con Paredes a la cabeza) le dieron todo su respaldo, pero el entrenador no logra que el equipo tenga algún funcionamiento, y no solo juegue a lo que salga.

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