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Gaza: al menos 12 muertos en nuevos ataques israelíes pese al alto el fuego

Funeral y rezo junto a los cuerpos de varios palestinos muertos en un ataque israel en Jan Yunis, sur de Gaza.

Gaza: al menos 12 muertos en nuevos ataques israelíes pese al alto el fuego

Funeral y rezo junto a los cuerpos de varios palestinos muertos en un ataque israel en Jan Yunis, sur de Gaza.

Trump anuncia más de 5.000 millones de dólares para la reconstrucción

Los bombardeos se registraron en distintos puntos del enclave mientras el gobierno israelí reactivó el registro de tierras en Cisjordania, allanando el camino hacia la anexión.

Al menos doce palestinos fueron asesinados este domingo en una nueva serie de ataques israelíes sobre la Franja de Gaza, en una jornada que volvió a poner en cuestión la efectividad del alto el fuego vigente desde el 10 de octubre siguiendo el “Plan de Paz para Gaza” impulsado por Estados Unidos. Los bombardeos impactaron sobre casi todo el enclave mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, informó que los Estados miembros de su llamada “Junta de Paz para Gaza” comprometieron más de 5.000 millones de dólares para la reconstrucción del territorio, a la vez que señaló a Hamas como el responsable de avanzar en un desarme “total e inmediato”.

En paralelo a la continuidad de las operaciones militares, el gobierno israelí aprobó por primera vez desde 1967 la reapertura del proceso para registrar amplias zonas de Cisjordania como “propiedad estatal”. La decisión, promovida por ministros del ala ultranacionalista del gabinete, fue interpretada por la Autoridad Nacional Palestina como un paso hacia la anexión de facto de los territorios ocupados.

En el transcurso del día se combinaron la persistencia de bombardeos israelíes pese a la vigencia formal de la tregua , el avance de medidas administrativas que consolidan el control sobre territorios ocupados y la apuesta de Washington por un esquema centrado en el financiamiento internacional y el despliegue de una fuerza de estabilización que siga sus imposiciones, sin que hasta el momento se haya precisado una salida política integral al conflicto ni su articulación con las necesidades del territorio y pueblo palestino.

Falsa tregua

La Defensa Civil de Gaza informó que uno de los ataques impactó una carpa que albergaba a personas desplazadas en Jabaliya, en el norte, y dejó cinco muertos. En la zona sur de Al Mawasi, en Jan Yunis, otras seis personas fallecieron en un bombardeo con drones, según confirmaron fuentes del hospital Naser. También se registraron víctimas por disparos en Ciudad de Gaza y en Beit Lahia. En imágenes difundidas por medios locales, familiares y vecinos velaron a los fallecidos envueltos en sudarios blancos, en medio de escenas de conmoción en centros médicos que funcionan con recursos limitados tras más de dos años de ofensiva militar.

El Ministerio de Salud de Gaza informó que desde la entrada en vigor del presunto cese de hostilidades ya murieron más de 600 palestinos por ataques israelíes. La cifra total de víctimas desde el inicio de la ofensiva en 2023 supera las 72.000 personas, entre ellas más de 20.000 niños, de acuerdo con datos de los organismos sanitarios del enclave.

El Ejército israelí, por su parte, sostuvo que las acciones de este domingo respondieron a movimientos detectados en las inmediaciones de la denominada “Línea Amarilla”, la franja que delimita el área bajo control militar israelí dentro de Gaza según el Plan de Paz. En un comunicado difundió imágenes de un grupo de personas caminando antes de ser acribilladas. No informó, sin embargo, sobre enfrentamientos directos ni sobre bajas propias.

Las incursiones de este domingo se suman a bombardeos casi diarios que se producen “pese al alto al fuego”, según fuentes médicas palestinas y agencias internacionales. Israel argumenta que dispara contra personas que se aproximan a sus posiciones o contra supuestos objetivos armados, pero las víctimas registradas en los hospitales son en su mayoría civiles, incluidos desplazados que viven en carpas improvisadas.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó la cifra de 13 muertos y afirmó que se trató de “terroristas”, al justificar las operaciones como medidas preventivas de futuros ataques por parte de Hamas, a pesar de que el movimiento no ha reivindicado ataque alguno desde el comienzo del alto el fuego.

En declaraciones recientes, el propio Netanyahu admitió que en el enclave ya no quedan armas pesadas, al señalar que el armamento predominante es el fusil AK-47, contradiciendo sus justificaciones para continuar la ofensiva. El mandatario reiteró que la vigencia de una tregua no limita la capacidad de acción de sus fuerzas armadas y sostuvo que Israel “no permitirá que Gaza vuelva a representar una amenaza”.

Paz a la Trump

Desde Estados Unidos, Trump volvió a insistir en su estrategia para la etapa posterior a la guerra centrada en la reconstrucción económica y en la creación de una estructura internacional bajo su liderazgo. En un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario afirmó que su Junta de Paz tiene un “potencial ilimitado” y recordó que en octubre presentó un plan para el “fin permanente” del conflicto en Gaza que, según sostuvo, fue adoptado por unanimidad por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El presidente señaló que, tras ese aval, su administración facilitó ayuda humanitaria “a velocidad récord” y se atribuyó la liberación de todos los rehenes, tras un proceso que llevó más de 110 días a pesar de las promesas de inmediatez. Organizaciones humanitarias continúan advirtiendo, sin embargo, que los recursos disponibles en el enclave siguen siendo insuficientes y que el acceso a la asistencia enfrenta restricciones logísticas y de seguridad sistemáticas.

Trump indicó además que volverá a reunirse con los miembros de la Junta en Washington el 19 de febrero, donde se anunciará formalmente que los Estados participantes prometieron más de 5.000 millones de dólares para iniciativas humanitarias y de reconstrucción en Gaza. También, según escribió, se comprometieron “miles de efectivos” para integrar una Fuerza Internacional de Estabilización y una policía local destinada a “mantener la seguridad y la paz de los gazatíes” bajo su supervisión.

La membresía permanente en la Junta requiere contribuciones de al menos 1.000 millones de dólares, lo que otorga a los principales aportantes (entre ellos Israel, Argentina y Hungría) un rol decisivo en su estructura. La iniciativa fue presentada en enero en el Foro Económico Mundial de Davos y, aunque cuenta con respaldo de aliados de Trump, generó reparos en varios países respecto de su alcance y su articulación con el sistema de Naciones Unidas. Trump la definió como “el organismo internacional más trascendental de la historia”.

Hasta ahora, la propuesta estadounidense se concentra en el desarme de los grupos armados en Gaza, una retirada progresiva israelí y la inyección de fondos para la reconstrucción. No detalla, en sus términos públicos, un esquema político sobre el estatus final del enclave ni su vínculo con Cisjordania, donde el gobierno israelí avanza con medidas administrativas que refuerzan su control territorial.

Los 5.000 millones de dólares anunciados para la reconstrucción, no obstante, aún están lejos de solucionar el problema. La Agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo estimó en noviembre que la reconstrucción de Gaza requerirá al menos 70.000 millones de dólares y podría demorar décadas, dado el nivel de destrucción acumulado en infraestructura, viviendas y servicios básicos.

Fuente: FOTO AFP/AFP

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